Las mejores películas del festival




Como recopilación final de resumen de lo mejor del Festival Nits de Cinema Oriental, y como agradecimiento a la gran programación que hemos tenido este año, algunos de los blogs asistentes hemos reunido nuestras preferencias para ofreceros a todos una recopilación de las películas que más han gustado a cada medio.






  • Afro Tanaka: para valorar una película sin contar los gustos de cada uno y otros aspectos técnicos, así como de su calidad, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es si se consigue el objetivo que se ha marcado inicialmente. En este caso concreto, bajo nuestro punto de vista y el de la mayoría del público que asistió al pase en la bassa de los Hermanos (como demuestra su clara victoria al llevarse el premio del gato de la suerte) se consiguió con creces el objetivo que pretendía la película, esto es: hacer reír. Hilarante, extremadamente simpática, llena de gags desternillantes y con un personaje ( y actor) en estado de gracia, sin duda Afro Tanaka fue la sorpresa y nuestra película favorita del festival por divertirnos a lo largo de sus 114 minutos.

  • To My Dear Granny: entre el recuerdo autobiográfico, la mirada nostálgica y mágica hacia el cine, el costumbrismo y el homenaje, nos sorprendió gratamente "To My Dear Granny". Sin caer en la cursilería ni en los amaneramientos que cabría esperar en este tipo de films, encontramos una película sincera y muy personal en la que el director envuelve una carta de amor a su abuela ( y ya como pasaba en otra película similar "Sang Woo y su abuela", a todas las abuelas en general) para honrar el recuerdo de la huella que dejó ésta en su vida.

  • EEGA: poco sabíamos aparte de la desconcertante y escueta sinopsis que ofreció el festival, antes de sentarnos en nuestro asiento y ser testigos de 145 minutos llenos de colores orgásmicos, gags imposibles, escenas delirantes y un número musical absurdamente genial. Todo ello salpicado por un humor desatado sin miedo al ridículo. Un espectáculo desvergonzado, una cafrada que cuenta una historia de lo más simple sobre amor y venganza con mucho ingenio que se disfruta con una sonrisa de oreja a oreja y de principio a fin y del que nadie se debería perder.




Esta edición de 2013 nos ha dejado grandes títulos y es difícil decantarse tan solo por 3, pero bueno vamos a mojarnos un poco, y aunque estoy de acuerdo con las ganadoras del público voy a dar otra alternativa.

  • En tercer lugar The Last Tycoon, por su factura impecable,  la evolución de la cinta es simplemente brutal y aunque a Chow Yun-Fat lo vemos más llorar que disparar sigue siendo el rey, verlo con un arma en la mano ya es motivo de gozo.


  • El segundo puesto es para An Inaccurate Memoir, personalmente me parece la película más completa de esta edición, pese a asustar un poco su inicio algo enrevesado, pronto te das cuenta que el director no deja ninguna escena en el film al azar, todo tiene su razón de ser y además tanto Xiaoming Huang como Yi Zhang se salen.


  • Y la reina del baile fue sin duda Lethal Hostage, una jodida obra maestra, su ritmo, sus personajes, su historia, la fotografía, música... joder disfrute como hacía mucho que no me pasaba en el cine.

solo me queda felicitar a los programadores por sus elecciones este año. Sois muy grandes!




  • Wolf Children, porque Mamoru Hosoda se reafirma como uno de los grandes valores del anime actual con esta vuelta de tuerca hacia un cine más sencillo técnica y temáticamente, con remisniscencias de Miyazaki, pero con carácter propio, en que se nos explica una historia de amor romántico, de amor materno-filial, de ubicación en el mundo, de culto a la naturaleza y de esencias. Y porque es hermosa y poética.


  • Eega, porque es difícil sentirse tan sorprendido por una historia como la de esta mosca india. Porque su desprejuicio la carga de un humor totalmente extremo y extravagante que hace que sus más de dos horas pasen en un suspiro, porque es demencial, divertida, un delirio inenarrable  que además se me antoja ideal como cine popular al aire libre, tal y como fue programada. Con Eeega, la Bassa fue una fiesta de risas y alucine.


  • Wu dang, porque su mezcla de Indiana Jones y Bola de Drac la hace irresistible en su primera apasionante hora. Porque las luchas están muy bien coreografiadas, la fotografía es exquisita, el humor delirante efectivo y la química entre los protagonistas brutal. Porque pese a un final más convencional se disfruta tanto en sus excesos, como en sus momentos más íntimos. Una grata sorpresa.





  • The Last Tycoon. Retrata una de las épocas más interesantes de la nueva China, el Shanghai de los años 30.  Las escenas de acción son brutales, especialmente aquella en la que un solo hombre destroza navajazos a un grupo de gangsters con paraguas. Además, la vuelta de Chow Yun Fat al mundo de los disparos no tiene precio.


  • Eega. Porque desde su inicio es un no parar de reir, y pese a las pocas espectátivas que tenía sobre ella me lo hizo pasar en grande. Hacía mucho que no me reía tanto con una película. Además, el espectador se puede poner totalmente en la piel del guaperas sabiendo lo molesta que puede llegar a ser una mosca. Y más si es como ésta.


  • Sesión doble de documentales: Taiwan Black Movies + The Stunt
Porque no sólo de ficción vive el hombre, y también mola conocer lo que hay detrás de las cámaras (y delante! los gangsteres que aparecían en las películas ochenteras de Taiwan eran miembros de las mafias locales!) y todo aquello que no se ve. Al no poder decidirme entre uno de los dos, me quedo la sesión doble al completo.



  • The last Tycoon: quien puede resistirse a una superproducción como esta, coproducida entre China y Hong Kong y cogiendo la mejor parte de cada país, la acción y tiroteos del cine de Hong Kong, con algunos de sus actores más famosos como Chow Yun Fat o Sammo Hung y una historia que, aunque entre bastante en política, se hace muy interesante y basada sobretodo en sus personajes.


  • Wu dang: nos encanta el kung fu (y a quien no?), pues aquí hemos podido encontrar unas coreografías perfectamente planeadas y ejecutadas, mucho cable y todo ello metido dentro de una historia muy simple, pero llena de aventuras y de lugares muy especiales, con un poco de taoísmo, pero casi ni lo notamos.


  • An inacurate memoir: la verdad es que nos encantaría volver a ver esta película para juzgarla mejor, pero aunque no fuera lo que estábamos esperando y las escenas de acción fueran más visuales que frenéticas, nos sorprendió por su estilismo, algunos de sus personajes y sobretodo una manera de contar una historia distinta al del resto de películas actuales, muy visual, bastante poética y con algunos toques de humor.





  • The Last Tycoon Porque Wong Jing es sinónimo del cine de Hong Kong auténtico. Lleva más de 30 años dirigiendo los títulos más taquilleros, sin importar si se trata de blockbusters o de series Z. En The Last Tycoon juega a ser Wong Kar-Wai y John Woo (ayudado por Andrew Lau, el de Infernal Affairs) en un espectáculo épico de pirotécnia y sentimientos. La película que demuestra que tampoco ha sido tan malo que los chinos hayan entrado en el negocio del cine hongkonés. Sólo una pega: Chow Yun-Fat no dispara a dos pistolas. Seguimos con las ganas.

  • Lethal Hostage Porque Johnnie To demostró a los incautos occidentales que se puede hacer cine de autor desde una perspectiva de género, algo que los chinos saben de toda la vida. Esta historia criminal convierte el síndrome de Estocolmo en un romance salpicado de sangre y drogas. Sun Honglei es tan expresivo en la película como Chuck Norris en un mal día, pero los que le conocemos sabemos que ahí radica la grandeza de su trabajo en el film. Los malos no suelen ganar en el cine chino, pero les queremos igual.

  • Alien Violator Porque hay que estar muy mal de la cabeza para meter a Supergirl a bordo de la nave Nostromo, robar la banda sonora del Alien de Ridley Scott, dirigir como si fueras Bergman y atreverte a no meter ni un diálogo en toda tu película (por llamarla de alguna manera). Cine experimental con primeros planos de culos y entrepiernas, violaciones mil y la aparición especial del exterminador Kerberos (quien quiera que sea). Cuando los hermanos Lumiere empezaron con el cinematógrafo, poco imaginaban que su invento iba a llegar a tocar fondo de esta manera.




  • Lethal Hostage. Difícil lo tenían el resto de películas programadas para quitarle el primer puesto a Lethal Hostage. Si ya aluciné cuando la vi en el FEFF de Udine, el segundo visionado sólo aumentó mi convicción de que es una mis pelis asiáticas favoritas de lo que va de año. La estructura argumental en forma de rompecabezas, la ya habitual ambigüedad de roles del cine asiático, la historia de amor (o lo que sea eso), la manera que aborda (a lo chino) la culpa y el castigo, la interpretación de Sun Honglei (más grande que la vida) y, especialmente, el uso del silencio, la ausencia casi imperceptible de diálogos…en definitiva, de aplauso.


  • The Last Tycoon.  Merecidísimo segundo puesto para la espectacular y épica historia de gangsters de Wong Jing y Andrew Lau. Todos los adjetivos que me vienen a la cabeza para describirla se quedan cortos. Para que alguien que no la haya visto se haga una ligera idea, sería cómo coger lo mejor de aquel cine de acción que hizo Woo en su día con Chow Yun-fat; sumarle el sello Wong Kar-Wai en cuanto a historias de amor imposibles se refiere, y cuando ya medio tengas en mente el producto resultante añadirle la ración de explosiones de un blockbuster de actualidad. Ahora imagínate eso en la pantalla grande del Vigatá. Espectacular.


  • An Inaccurate Memoir. Para mi la gran sorpresa del festival. Originalísima mezcla de géneros, personajes carismáticos (ese Huang Xiaoming como líder de los forajidos...), escenas memorables ya para el recuerdo, como la del atraco al banco o el asalto a la prisión para liberar a Fang...La banda sonora y la fotografía son excepcionales, el uso de los ralentís, el ritmo frenético...Al margen de una historia que puede interesar más bien poco o pueda no dar mucho más de sí, formalmente me parece magnífica.