Segundo día by: Katanasycolegialas



Segundo día del festival Nits de Cinema Oriental, un martes algo pasado por agua, aunque en la semana del festival siempre hay algún día así (esperamos que sea el único este año). Además de la lluvia, en su temática, bastante dedicado al romance y a las películas más sensibleras, algo muy alejado del cine asiático extremo que nos gusta aquí en Katanas y colegialas, pero que disfrutamos igualmente.



Decidimos saltarnos la sesión infantil, que se ve que estuvo a rebosar de niños y que disfrutaron más que nada, pero si les pones una película de animación es imposible no verlos disfrutar, casi con lo que sea; creímos que La abeja Hutch sería demasiado para nosotros y aprovechamos para dormir un poco y escribir la reseña del primer día.
A la que sí que llegamos bien fue a la retrospectiva de Taiwan, y ya nos empezó a quedar claro que en esta sesión se repetiría un poco el patrón de las películas matinales. Ayer fue Fishing luck, una romántica película que nos muestra muy bien toda la belleza de las islas del pacífico y la tranquilidad en la vida de sus habitantes, comparada con el ajetreo de la vida en Taipei; sobretodo con mucho romance y muy buen humor para garantizar el entretenimiento de la gente local, aunque parecía más un folleto de turismo que una película en sí, con unos actores que aun dudamos que lo fueran de verdad y un guión que parecía improvisado, eso sí, suponemos que para el nivel cinematográfico de Taiwan, una película correcta y como muchas otras.

Justo después de comer y esperando para la próxima sesión (ya en el Cinema Vigatà, la nueva sede del festival), nos pilló la lluvia en plena calle y es que empezó una tormenta de las buenas de golpe y sin avisar (igual que la película que acabábamos de ver), pero así pudimos entrar en la biblioteca Joan Triadú y contemplar las obras de Xevi Domínguez mientras nos resguardábamos del temporal.

La siguiente película, también de Taiwan, fue más bien un documental que nos narra la aventura de un grupo de personas de la tercera edad que emprenden un viaje en scooter alrededor de toda la isla; Go granriders carece de valor cómo película, completamente grabada cámara en mano, sin ningún tipo de preparación previa y casi sin montaje posterior, sin embargo no tiene pérdida como documental curioso o como señal de ánimo para la gente mayor en particular y para animar a todo el mundo a vivir la vida en general, basándose más en la historia y motivaciones de cada integrante, que en el viaje en sí; incluso así creo que logró arrancar alguna lágrima del público que salió bastante satisfecho.

Y ya nos plantamos en las dos películas de la noche, la primer Joyful reunion, otra versión del clásico Comer, beber, amar de Ang Lee (el director taiwanés por excelencia); Joyful reunion es otra película cargada de romanticismo e intentando mostrar ante todo mucha belleza y armonía en sus imágenes; mezclando el arte que hay implícito en tres artes muy importantes como son la cocina, el baile y el amor y ayudándolo con una historia muy humana que, aunque sólo retrata a la alta sociedad, puede emocionar a cualquiera gracias a la grandeza de sus imágenes, la tranquilidad que respira toda la película y su estupenda banda sonora; en general una gran película, te guste o no te guste éste género, muy fácil dejarse llevar por ella y disfrutar.


La cena especial China iba a ser un poco pasada por agua, pero tal como había llegado la lluvia de golpe, así se fue también y pudimos disfrutar de unos deliciosos fideos con Dim-Sum en la Bassa els Hermanos, como siempre y muy bien acompañados por @domingolopez, @Haraasshiii y @terrorweekend mientras charlábamos tranquilamente de cine y otras cosas.

Para la última película volvimos al cine bajo la amenaza de más lluvia, todos preparados para ver Lost in Thailand, una divertidísima y alocada comedia que casi llenó el cine en toda su capacidad. La película resulta ser otra versión del ya clásico Mejor sólo que mal acompañado, que para los que recuerden, también vimos hace un par de años en este festival con su versión Lost on journey; ya sabéis, un viaje de un ejecutivo con la compañía forzada y casi obligatoria de un tipo de pueblo con pocas luces, aunque esta vez han ido un poco más lejos, creando una historia algo más interesante, volviéndola aun más disparatada y haciendo unas bromas mucho más divertidas que la anterior. Con los mismo actores protagonistas que Lost on journey y también con sus momentos finales emotivos obligatorios para darle algún tipo de mensaje moral a la película. Aquí sí que todo el público sin excepciones disfrutó y se estuvieron oyendo carcajadas durante toda la película, creo que de momento esta será la que más haya gustado en lo que llevamos de festival.