Cuarto día by: Katanas y colegialas

LlegaFestival Nits de Cinema Oriental, y eso que no hay ningún evento ni acto destacado, pero ayer fue el día dedicado a Hong Kong, con la colaboración del Consejo de Economía y con una lista de películas durante todo el día que no tenía desperdicio (ni una).
mos a lo que seguro que va a ser uno de nuestros días favoritos del





Empezamos de buena mañana con algo de pena por no poder ir a ver la versión animada de Una historia China de fantasmas, pero ya sabéis que entre lo tarde que vamos a dormir y el intentar escribiros estas líneas por la mañana, se nos hace casi imposible llegar a la sesión de las 10 de la mañana.

Eso sí, a las 12 en punto estamos en el ETC para poder asistir a la auténtica sesión Grindhouse del festival, con una copia destrozada por el tiempo en 35mm de Los clones de Bruce Lee, un exploitation hecho poco después de la muerte de este ídolo y que junta a tres de los imitadores que empezaron a hacer películas de Karate con nombres parecidos y portadas falsas para aprovechar el tirón. Con Bruce Le, Dragon Lee y Bruce Lai haciendo de clones del difunto maestro, aunque no cada uno más falso y más distinto a él, con unos doctores malvados que intentan conquistar el mundo con métodos aberrantes y con algunas escenas de lucha y de relleno sin ningún tipo de sentido, sólo para compensar la falta de guión, la sesión fue una auténtica risa, incluso Andrew Leavold que no se enteraba de nada con ese doblaje español ochentero se moría de risa. Una película sin guión, con infinitos fallos y un montaje aberrante, pero con muchas patadas, desnudos gratuitos y la aparición estelar de Bolo; imposible haberla dejado escapar sin verla, sobre todo cuando después del VHS ya no se editó más.

Después de comer empiezan los platos fuertes del día, comenzando por una de las mejores películas que hemos visto en el festival, The White storm, que ya os reseñamos en su día, pero que os recordamos que es una nueva revisión del género heroic bloodshet con un director excepcional como Benny Chan y un reparto aún más increíble encabezado por Nick Cheung y Louis Koo. Toda la sala en silencio degustando cada uno de los excelentes planos y escenas que nos ofreció la película.

Y justo terminar ésta, otra pequeña maravilla, esta vez dedicada a las artes marciales pero con un marcado componente dramático, y es que Once upon a time in Shanghai, que trata sobre un chico pobre pero con una fuerza y habilidad excepcional para las artes marciales, llega a Shaghai para ganarse la vida como puede y acaba haciéndose amigo del gangster más poderoso de la ciudad, aunque siempre intentando alejarse de los problemas; al final deberá luchar contra una multitud de matones y jefazos. La película está rodada en un casi blanco y negro, pero a nadie le importó mucho, es más, quizás así le da un poco más el aire de la época y de tristeza que quiere conseguir, ya que la historia en realidad es todo un drama de amistad, amor, compañerismo, caridad, etc. Incluso así, no se privan de darle unas coreografías excepcionales y de una escena final extremadamente larga y sin ningún descanso, a destacar las actuaciones de Philip Ng y Sammo Hung y como éste último sabe moverse incluso con su peso y su edad.

Acabamos pronto, justo para degustar la cena cantonesa de Pato laqueado que nos tenían preparada, ver una actuación especial de Win Chung que se hace por primera vez en el festival y otra de las películas clave del festival: Unbeatable de Dante Lam, que aunque pueda parecer una película de peleas sin más, de nuevo nos encontramos con un drama deportivo de superación, pero no el típico sensiblón y buscando la lágrima fácil, sino una película de gran calidad, con un marcado componente humano y sobre todo con una luchas muy agresivas. Con un Nick Cheung en una gran actuación y un grupo de chinos muy cachas en una película de gimnasios y entrenamientos, pero también de superación personal y búsqueda de la integridad.
La película se tuvo que parar un par de veces a causa de la lluvia, pero incluso mojándose y viéndola con unos gigantescos rayos de fondo, al público le gustaba tanto que no quiso renunciar a ella de ninguna manera.

Y ya de madrugada, ayer tocaba sesión de terror, con dos películas de historias cortas terroríficas ambientadas en Hong Kong y llamadas Tales from the dark, personalmente sólo vimos la primera, ya que preferíamos estar un poco frescos para aguantar el día siguiente, y la verdad es que suponemos que era la mejor, pero ya sabéis que tampoco no nos va mucho el cine de terror, así que tampoco creemos habernos perdido gran cosa.

Y a esperar al próximo día con la Nit Golfa, algo que hacía ya tiempo que queríamos.