Tercer día by: Katanas y colegialas

De nuevo tenemos un día bastante especial en Vic para el Festival Nits de Cinema Oriental, y es que creo que este año la organización lo ha dispuesto todo para que cada uno de los días del festival tenga algún añadido que lo haga diferente a los demás y que no tengamos tan solo una larga sesión de cine; ayer vino marcado sobre todo por la masterclass de Andrew Leavold.




Pero empezamos por el principio y por el documental del propio Andrew The search for Weng Weng, como él mismo dice, una aventura de ocho años empezada por culpa de la obsesión de un fanático de las películas más bizarras que se había sorprendido con una película de un tipo muy pequeño que hacía películas de acción en Filipinas; esto lo llevó al país de origen para encontrar más información sobre algo de lo que los filipinos no estaban muy orgullosos, pero que había representado una parte importante de su historia cinematográfica, por suerte, llegó a contactar con la gente adecuada que lo llevó en un viaje por la vida de este actor tan importante y acabó realizando algo más que un documental, pudo hacer su propio homenaje, que empieza de forma divertida para que conozcamos la obra de este pequeño, pero acaba de una forma más triste y emotiva, todo muy personal.


Justo después del documental, Andrew se dispone, más que a hacernos una masterclass, a resolver todas las duda que tengamos sobre el cine filipino y sobre Weng Weng en particular, y todo en una sesión muy íntima, con unos pocos fans de este tipo de cine para él solo. A Andrew no hace falta hacerle muchas preguntas, con cada cosa que le consultamos, él nos bombardea con un montón de información y de anécdotas, empezando por su propio viaje y lo que representó, hablándonos de las penas que tuvo que pasar, las anécdotas con alguna gente como los directores y gente del cine filipino con quien pudo compartir experiencias, copas, y mucho más; pero también contándonos un poco de historia del cine filipino, desde los años ’60 cuando algunos directores se esforzaban por hacer cine, la llegada de los americanos, chinos, japoneses, etc. Para hacer cine en un lugar barato y la posterior caída de todo el cine cuando a pocos les interesaba el país; también nos contó un poco su vida y más tarde nos dejó a Katanas y colegialas que le hiciéramos una entrevista en más profundidad, que os traduciremos y publicaremos en cuanto nos sea posible y destacamos un momento muy divertido de la masterclass, cuando le llevaron un poco de agua y el pobre se asustó pensando que tenía que beber un líquido que no era cerveza (al final tuvo su ansiada birra).

Después de comer, nos vamos al Cinema Vigatà a ver A time in Quchi, un drama infantil y familiar sobre las vacaciones de verano de unos niños que las van a pasar en una zona rural con su abuelo; una película sin ningún tipo de relevancia para nosotros, así que ni os la contaremos.

Pero después de esto y de la entrevista a Andrew, nos disponemos a ver KL Gangster 2, la segunda parte (o mejor dicho, la precuela) de un peliculón que vimos hace unos años en este mismo festival y que nos encantó por su violencia, sus peleas de bandas, sus tipos duros y sus hostias como panes; pues en esta segunda parte se nos cuenta como el protagonista tuvo que empezar con las bandas de Kuala Lumpur por razones que no podía controlar y como termina con una guerra de bandas brutal para acabar metido en la cárcel (que es dónde empieza la anterior parte). Acordándonos de su antecesora, esta parte es mucho más violenta, con unas peleas mucho más elaboradas, con unas escenas de acción tremendas y llenas de efectos especiales y en definitiva, mejorando todo lo que le es posible, lo mejor del año en Malasia.



Y acabamos como siempre con un lleno indiscutible en La Bassa (y ya van tres de tres), con cena coreana, una exhibición de Tae Kwondo (a la que ya estamos acostumbrados de otros años) y un thriller coreano que también nos sorprende: Cold eyes, sobre un departamento de policía dedicado sólo a la observación y vigilancia de criminales, con una chica nueva y un grupo de delincuentes muy profesionales, que están dando unos golpes perfectos que nadie puede descubrir; esta película se sale un poco de los thrillers coreanos a los que estamos acostumbrados, más psicológicos, más oscuros o más de policías y gangsters en general, y nos presenta una imagen mucho más fresca y moderna (sobretodo gracias a su protagonista femenina), añadiendo mucho toques de comedia, acción de la buena y, como no, algunas referencias a los clásicos del cine contemporáneo coreano.

Y ahora esperar a mañana que tendremos el que para nosotros seguramente será el mejor día del festival, dedicado al cine de Hong Kong y con unos peliculones…